Comprension Lectora 2024 BPor Turi Guevara / 25 mayo, 2024 Límite de tiempo: 0 RESUMEN 0 of 1 questions completed Preguntas: Información Has completado tu examen. Tus intentos han finalizado. Cargando Cuestionario… Para poder resolver el examen debes de estar inscrito en este curso You must first complete the following: Resultados Has finalizado tu examen! ……. Estamos calculando tu resultado Resultados 0 of 1 questions answered correctly Tiempo: Tiempo restante You have reached 0 of 0 point(s), (0) Earned Point(s): 0 of 0, (0) 0 Essay(s) Pending (Possible Point(s): 0) Categories COMPRENSION LECTORA 0% Show Pregunta 1 Review contestadas CORRECTO INCORRECTO Question 1 of 1 Pregunta 1 Lea el texto y responda las preguntas relacionadasEn ninguna otra materia como la de la violencia política, los significados asociados a los términos de la cuestión – terrorismo y guerra – son tan decisivos en la determinación de nuestras concepciones en torno a uno y la otra, y en la orientación de nuestras elecciones y nuestras prácticas. En relación con estos distintos significados, que no se pueden dar por hecho en el sentido común y en la cultura política corrientes, es que se ha dividido la opinión pública mundial sobre posiciones irreductiblemente opuestas por un lado, en apoyo a la guerra como un tipo de respuesta legítima, por el otro, contra la guerra, como respuesta criminal, además de ineficaz, a los ataques terroristas. De ahí la necesidad de un control de nuestro lenguaje como presupuesto de cualquier discurso sensato y, sobre todo, de cualquier respuesta racional, incluso antes que legítima, al terrorismo.La cuestión puede ser formulada a través de una simple pregunta: ¿Es el terrorismo una agresión bélica o un fenómeno delictivo, aunque de carácter político? Incluso de forma más concreta ¿La masacre del 11 de septiembre fue un acto de “guerra” o, por el contrario, un acto delictivo como se ha calificado siempre a los actos terroristas? Es claro que si por “guerra” entendemos, según la clásica definición de Alberico Gentili, una “publicorum armorum contentio”, es decir, un conflicto armado entre Estados y precisamente entre ejércitos estatales reconocibles como públicos, esa masacre no tiene ninguna de las connotaciones de la guerra, y tiene todas y únicamente las del delito. Debido a que las guerras se hacen por los Estados, suponen fronteras y territorios, ejércitos regulares y enemigos ciertos y reconocibles; el terrorismo consiste en una violencia puesta en acción por organizaciones ramificadas y ocultas, que operan clandestinamente y que desde el inicio se han escondido, como lo hacen siempre los criminales.¿Por qué es importante distinguir, analíticamente, lo que convenimos en entender por “guerra” y lo que, por el contrario, entendemos por “terrorismo”? Porque son profundamente diversas, incluso opuestas, las respuestas que nuestra misma civilización occidental ha suministrado y requiere frente a ambos fenómenos. A un acto de guerra se le responde con la guerra y con la movilización general contra el Estado agresor. A un delito, así sea gravísimo, se le responde con el derecho penal, o sea con el castigo severo de los culpables: no con los ejércitos y los bombardeos contra víctimas inocentes, sino con la policía y con los procedimientos judiciales, y, en consecuencia, antes que nada, por medio de investigaciones conducidas con adecuadas capacidades de análisis dirigidas para determinar las responsabilidades, identificar e individualizar a los autores y neutralizar la compleja red de las complejidades que les han ayudado y lo continúan haciendo.Pues bien, al terrible atentado del 11 de septiembre la administración de los Estados Unidos ha respondido con la guerra, primero en Afganistán luego en Irak, justamente porque fue calificado no solamente como acto terrorista, sino también como “acto de guerra”.Ahora bien, la guerra ha afectado, como sucede en la lógica de ésta, a miles de inocentes, provocando una espiral inevitable de otros actos de terrorismo, desencadenando y multiplicando ulteriores odios, violencias y fanatismos. Debemos entonces preguntarnos si la guerra, presentada como un acto legítimo de firmeza y de defensa, no es en realidad un signo de debilidad y de autolesionamiento de Occidente: una abdicación de los valores de racionalidad y de civilidad que deberíamos más bien contraponer a la brutalidad del terrorismo. Debemos preguntarnos si no es justamente la guerra, la espiral incontrolable de la violencia y la derrota de la razón y del derecho lo que los terroristas persiguen como su principal objetivo estratégico (…).Por lo tanto, es precisamente el distinto valor de las palabras y eficacia de las respuestas -guerra o derecho, represalia o castigo- elaboradas y experimentadas por nuestra tradición para enfrentar la violencia lo que debería ser valorado (…).Pero no fue solamente la calificación del terrorismo como guerra y de la guerra como lucha al terrorismo lo que ha trastornado el lenguaje de la política y del derecho. La manipulación del lenguaje, una vez encauzada, no conoce límites. Hemos asistido, en estos años, a un cambio del significado, en función de su legitimación o deslegitimación, de todas las palabras que tienen que ver con el uso de la fuerza.Luigi Ferrajoli (2009) Anuario mexicano de derecho internacional, eneroDe acuerdo con el texto, el autor busca convencer al lector de que… la manipulación del lenguaje es tal que los Estados justifican y legitiman mediante las palabras, el uso de la fuerza y sus declaraciones de guerra. Correcto Incorrecto Correct answer a la guerra se le han atribuido características que tienen los actos terroristas y, al terrorismo, se le ha caracterizado como guerra entre Estados. Correcto Incorrecto Correct answer entrar en el círculo vicioso de la violencia vence al derecho y a la racionalidad, y es eso justamente lo que el terrorismo persigue como meta. Correcto Incorrecto Correct answer FELICIDADES !! …. Tu respuesta es correcta!! INCORRECTO ….. La respuesta correcta está señalada con verde